El Explorador de archivos es la herramienta básica porque con ella controlaremos toda la información que tenemos guardada en nuestras unidades: discos duros, memorias USB, CD, etc.
Para poder trabajar con el Explorador de Windows 10, hemos de conocer la terminología con la que trabaja, de esta manera será más fácil su manejo.
1. ARCHIVOS
Existen diferentes tipos de archivos. Hay diferentes tipos según la clase de datos que contienen: Imágenes, clips de vídeo, música, documentos de texto, ejecutables, etc.
Para distinguir el tipo de datos que contienen, a los archivos se les asigna una extensión. Esto lo hace directamente el ordenador. Por ejemplo, cuando guardamos un documento que hemos redactado con un programa como Microsoft Word 2016, el propio programa le asigna su extensión (.docx). Cada programa se encarga de asignar su extensión a los documentos que genera, de esta forma el sistema operativo sabe con qué programa debe abrirlos la próxima vez que le hagamos doble clic al archivo.
En definitiva, el nombre del archivo incluye ambas partes:
La extensión suele constar de tres o cuatro letras únicamente.
Actualmente, para evitar que borremos por error la extensión y el sistema operativo tenga problemas para saber con qué programa debe abrirlo o de qué tipo es, las extensiones se ocultan. Es decir, nosotros veremos simplemente un documento llamado Carta y un icono que simboliza el programa que lo abre o su tipo.
Aunque ya no sean visibles, es una característica importante y muchas veces la gente se refiere a los archivos por su extensión, cuando hablan de imágenes pueden hablar de un JPG, un GIF o un BMP o puede que estén hablando de música y referirse a los MP3 o de vídeos y hablar de AVI o MPG. Tanta es la importancia que hoy en día decimos que tenemos un Reproductor de MP3 en el coche o portátil, refiriéndonos a un instrumento para escuchar ese tipo de archivos.
De los nombres de archivos además debemos comentar que tienen un máximo permitido de 255 caracteres. Desde luego suele ser más que suficiente, de hecho un nombre más largo que eso sería incómodo. Procurar que los nombres de los archivos sean breves y descriptivos puede ser clave a la hora de organizar nuestros documentos, porque nos resultará más fácil verlos de un simple golpe de vista y además será más intuitivo a la hora de realizar una búsqueda para ubicarlos.
Normalmente lo más aconsejable es poner delante del nombre del archivo la fecha en formato AAAA-MM-DD y de esta manera siempre estará siempre bien ordenado cronológicamente ya que Windows compara caracteres dependiendo de su posición a la hora de ordenar.
Si decimos que el nombre puede contener 255 caracteres y no 255 letras se debe a que en el nombre se pueden introducir otro tipo de signos: números, espacios en blanco y caracteres especiales ( -, _, @, $, &). A pesar de esta flexibilidad, tenemos algunas limitaciones, no podemos utilizar algunos que están prohibidos (". ?, !, \, >, <, |) porque estos caracteres el sistema los utiliza internamente y le crearía conflictos. No tenemos que preocuparnos de memorizarlos en absoluto, porque Windows nos avisará cuando intentemos introducir alguno de los caracteres prohibidos indicándonos que no es posible guardar el archivo con ese nombre.
Otra característica de los archivos es que se miden con unas unidades de medida propias que se refieren al espacio que ocupa la información en el disco duro. Lo habitual es utilizar una unidad u otra según el tipo de archivo, utilizando el más apropiado. Igual que medimos carreteras en kilómetros y muebles en centímetros, cada tipo de archivo según lo que ocupa, por comodidad, lo medimos en la unidad que más nos interesa. Los valores más frecuentes son, en escala, los siguientes:
2. CARPETAS
Hasta ahora hemos hablado de archivos, pero también hay otro elemento muy común: las Carpetas. Las carpetas se utilizan para clasificar de forma lógica los archivos que tenemos en nuestro ordenador. Reciben un nombre al igual que los archivos y también es aconsejable que sean lo más descriptivos posible. De este modo nos será mucho más fácil encontrar la información que deseamos.
Cuando queremos describir dónde se encuentra un archivo debemos dar el camino para llegar a él. Este camino se suele denominar ruta y puede ser de dos tipos:
Para poder trabajar con el Explorador de Windows 10, hemos de conocer la terminología con la que trabaja, de esta manera será más fácil su manejo.
1. ARCHIVOS
Existen diferentes tipos de archivos. Hay diferentes tipos según la clase de datos que contienen: Imágenes, clips de vídeo, música, documentos de texto, ejecutables, etc.
Para distinguir el tipo de datos que contienen, a los archivos se les asigna una extensión. Esto lo hace directamente el ordenador. Por ejemplo, cuando guardamos un documento que hemos redactado con un programa como Microsoft Word 2016, el propio programa le asigna su extensión (.docx). Cada programa se encarga de asignar su extensión a los documentos que genera, de esta forma el sistema operativo sabe con qué programa debe abrirlos la próxima vez que le hagamos doble clic al archivo.
En definitiva, el nombre del archivo incluye ambas partes:
Nombre identificativo y extensión. Ambas partes se separan
por un punto.
Por ejemplo: Carta.docx.
La extensión suele constar de tres o cuatro letras únicamente.
Actualmente, para evitar que borremos por error la extensión y el sistema operativo tenga problemas para saber con qué programa debe abrirlo o de qué tipo es, las extensiones se ocultan. Es decir, nosotros veremos simplemente un documento llamado Carta y un icono que simboliza el programa que lo abre o su tipo.
Aunque ya no sean visibles, es una característica importante y muchas veces la gente se refiere a los archivos por su extensión, cuando hablan de imágenes pueden hablar de un JPG, un GIF o un BMP o puede que estén hablando de música y referirse a los MP3 o de vídeos y hablar de AVI o MPG. Tanta es la importancia que hoy en día decimos que tenemos un Reproductor de MP3 en el coche o portátil, refiriéndonos a un instrumento para escuchar ese tipo de archivos.
De los nombres de archivos además debemos comentar que tienen un máximo permitido de 255 caracteres. Desde luego suele ser más que suficiente, de hecho un nombre más largo que eso sería incómodo. Procurar que los nombres de los archivos sean breves y descriptivos puede ser clave a la hora de organizar nuestros documentos, porque nos resultará más fácil verlos de un simple golpe de vista y además será más intuitivo a la hora de realizar una búsqueda para ubicarlos.
Normalmente lo más aconsejable es poner delante del nombre del archivo la fecha en formato AAAA-MM-DD y de esta manera siempre estará siempre bien ordenado cronológicamente ya que Windows compara caracteres dependiendo de su posición a la hora de ordenar.
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Otra característica de los archivos es que se miden con unas unidades de medida propias que se refieren al espacio que ocupa la información en el disco duro. Lo habitual es utilizar una unidad u otra según el tipo de archivo, utilizando el más apropiado. Igual que medimos carreteras en kilómetros y muebles en centímetros, cada tipo de archivo según lo que ocupa, por comodidad, lo medimos en la unidad que más nos interesa. Los valores más frecuentes son, en escala, los siguientes:
- Bit: La unidad de información más pequeña.
- Byte: Se compone de 8 bits. Es la unidad de información más usada, normalmente en las propiedades de los archivos aparece entre paréntesis.
- Kilobyte (KB): Se compone de 1024 bytes. Una imagen por ejemplo suele medirse en KB, a menos que tenga una resolución alta.
- Megabyte (MB): Se compone de 1024 KB. Un archivo de música o de vídeo ya suele medirse en MB, porque ocupa algo más.
- Gigabyte (GB): Se compone de 1024 MB. Medida que se utiliza para referirnos, por ejemplo, a la capacidad de nuestro disco duro o a videos de alta definición.
- Terabyte (TB): Se compone de 1024 GB. Con el desarrollo de unidades de almacenamiento cada vez más grandes, como los discos duros, su capacidad comienza a referirse en terabytes.
2. CARPETAS
Hasta ahora hemos hablado de archivos, pero también hay otro elemento muy común: las Carpetas. Las carpetas se utilizan para clasificar de forma lógica los archivos que tenemos en nuestro ordenador. Reciben un nombre al igual que los archivos y también es aconsejable que sean lo más descriptivos posible. De este modo nos será mucho más fácil encontrar la información que deseamos.
- Una carpeta puede contener dentro archivos o/y otras carpetas, llamadas subcarpetas.
- Las carpetas también reciben el nombre de directorios.
- En el Explorador de archivos las carpetas están representadas por una carpeta de color amarillo.
Lo habitual es que una unidad se corresponda con un dispositivo, ya sean discos duros (internos o externos) o dispositivos extraíbles. Normalmente cada unidad tiene una letra del abecedario para identificarla, que suelen ser:
- Las letras A y B para disqueteras, ya prácticamente en desuso.
- La letra C para el disco duro donde está instalado el sistema operativo. Suele ser la unidad principal y más grande disponible por el ordenador.
- Y otras letras correlativas (D, E, F...) para las diferentes unidades de que disponemos: disquetera, reproductora o grabadora de DVD, memorias y discos USB, etc.
Cuando queremos describir dónde se encuentra un archivo debemos dar el camino para llegar a él. Este camino se suele denominar ruta y puede ser de dos tipos:
- Ruta completa o absoluta: Es la ruta desde la unidad hasta la carpeta o archivo al que nos referimos. Por ejemplo: C:\Windows\system32\StikyNot sería la ruta hasta las notas rápidas.
- Ruta relativa: Es la ruta que depende de dónde estemos situados. Se obvia la información desde la unidad hasta la carpeta donde estamos situados.
- COPIAR y PEGAR: Esta opción duplicará el archivo, puesto que nos queda el de origen en su ubicación original.
- Localizamos el archivo, pulsamos con el botón derecho del ratón sobre él y seleccionamos la opción "copiar".
- Vamos al lugar donde queremos dejarlo(escritorio, otras carpetas, etc.) y sobre su fondo pulsamos con el botón derecho del ratón y seleccionamos "pegar".Ya tenemos el archivo. "duplicado" en la nueva ubicación y el archivo original permanecerá en su lugar inicial.
- CORTAR Y PEGAR: Esta opción, mueve el archivo de su ubicación original a la nueva, es decir, no queda copia de él.
- Localizamos el archivo, pulsamos con el botón derecho del ratón sobre él y seleccionamos la opción "Cortar".
- Vamos al lugar donde queremos dejarlo y sobre su fondo pulsamos con el botón derecho del ratón y seleccionamos "Pegar".

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